¿Por qué más control implica más rentabilidad para tu empresa?

Control empresarial

El Control Empresarial es un Proceso Administrativo muy ligado con la Planeación, el control es la fase a través del cual se evalúan los resultados obtenidos en relación con lo planeado, a fin de corregir desviaciones y errores para mejorar continuamente.


Ahora, nos surgen las siguientes interrogantes:

  • ¿Es posible que un negocio que ha sido exitoso durante años, llegue a sufrir crisis financiera, pérdidas y hasta correr el riesgo de desaparecer?
  • ¿Por qué los empresarios descuidan con tanta frecuencia los controles de su empresa?
  • ¿Por qué desaparecen negocios brillantes que parecían muy exitosos?
  • ¿Por qué muchas empresas que crecen en activos y en ventas, obtienen menos ganancias que cuando eran más pequeñas?

Todas las empresas, sean grandes, medianas o pequeñas, con independencia de su tamaño o su giro, se preocupan por mantener cierto nivel de rentabilidad y en lo posible aumentarlo. La realidad es que todos los negocios quieren ganar más dinero y maximizar su rentabilidad.

En principio se puede creer que hay dos formas de alcanzar dicho objetivo: aumentar los ingresos (aumentando las cantidades vendidas o los precios de los productos o servicios que ofrecemos) y/o disminuir los gastos.

Si bien esto es cierto, no siempre es fácil lograrlo. Hay elementos que vienen dados por el mercado donde se actúa, que no se pueden modificar. Por ejemplo, un aumento en el precio del bien vendido puede traer como resultado una caída en la demanda, que afecta las cantidades vendidas, y en consecuencia no genera un incremento en los ingresos.

Sin embargo, hay un tercer mecanismo para incrementar la rentabilidad de una empresa que es: actuar sobre sus controles. De esta forma se puede lograr ser más eficiente en la realización de operaciones y se puede minimizar los riesgos que afecten el cumplimiento de los objetivos de la empresa.

A veces en las empresas, se producen operaciones que la perjudican económicamente; muchos de los cuales se podrían haber evitado si la empresa contara con los controles adecuados.

Por ejemplo productos que salen de la empresa sin representar ventas para la empresa, ventas que no son cobradas por la empresa (lo cual provoca menos ingresos), gastos que no son necesarios para la operativa, salidas de fondos para gastos no vinculados a la empresa (lo cual provoca más gastos).

Recordar: No siempre más ventas son más ganancias.

Así se cumple la ecuación:

+ GASTOS – INGRESOS = – RENTABILIDAD 

Entonces, las empresas necesitan tomar conciencia que el “gasto” necesario para implementar controles eficaces y eficientes, no es un gasto sino una inversión, que le permitirá ganar más dinero: disminuyendo gastos o incrementando ingresos o una combinación de ambos.

Para determinar cuáles son los controles necesarios e implementarlos, las empresas podrán hacerlo con personal interno o tercerizando el servicio.

Los controles a implementar, dependen de cada empresa, de cuales sean sus objetivos y de cuales sean los riesgos que se identifiquen.

Para controlar eficientemente tu empresa, mantenerla sobre una ruta de crecimiento sostenido y ganancias crecientes debes tener en ella sistemas efectivos de control. Y debes tener gente competente para controlarla.

Puedes llevar tu empresa al siguiente nivel de crecimiento.  Puedes convertir una idea en un negocio.  Puedes convertir tu pequeño negocio en una gran empresa.  Puedes crear un imperio.  Pero solo vas a lograr grandes metas, si implantas todos los controles que sean indispensables para asegurar los resultados que deseas.

¿Pero es suficiente solo tener controles? No. Además de determinar e implementar los controles, se deben desarrollar procedimientos que aseguren el adecuado funcionamiento de los controles y el cumplimiento de sus objetivos.

Así las empresas verán el cumplimiento de la ecuación:

+ CONTROL = + RENTABILIDAD